Ubicación Geográfica

Fig. 1. Zona de estudio. A: La región del Gran Chaco en Sudamérica. B: Mapa de la Argentina indicando la zona ampliada en C. C: Mapa del norte argentino. La zona sombreada corresponde, aproximadamente, a la distribución actual de los wichís e incluye las dos localidades donde se trabajó (Los Baldes y Cnel. Juan Solá). /http://www.scielo.org.ar/

El Chaco Salteño forma parte del “Gran Chaco”, segunda eco-región sudamericana luego de la Amazonia. Ocupa tres países: Centro y Norte de Argentina, SE de Bolivia y Oeste Paraguay. Constituye uno de los ecosistemas más complejos del planeta, dotado de una admirable biodiversidad, sobre la formación del paisaje influyen dos grandes ríos: Pilcomayo y Bermejo y otros de cursos menores como el Itiruyo, Seco y Teuquito.

Los pueblos cazadores recolectores del Chaco Salteño mantienen una relación cultural con el medio ambiente, su vida cotidiana en todos sus aspectos (material espiritual, cosmovisión) está vinculada con su ambiente natural, adaptándose ecológicamente al entorno físico, de manera tal que los  procesos que afectan el medio ambiente, afectan su vida.

El bosque para las comunidades constituye un universo de enorme variedad y vitalidad, y representa una fuente de recursos que van desde frutos silvestre (alimentación), medicinas (sustancias curativas)y maderas para la construcción de viviendas y la elaboración de implementos de trabajo, hasta materiales para su artesanía, (cueros, huesos, plumas) incluso tinturas para la fabricación de juguetes. Para los indígenas del chaco salteño, la vida silvestre siempre representó un recurso primordial a los pueblos evidencian un profundo conocimiento del bosque, de sus componentes y de la interrelación entre los mismos. Un ejemplo claro son los chaguarales, de valor nulo para todos menos los indígenas para quienes constituyen una fuente única de fibras artesanales. Los variados pastizales que caracterizaban el paisaje chaqueño (simbol, caña hueca) aunque inexistente ya eran tradicionalmente de significancia por su valor cinegético.

En definitiva la economía de subsistencia de los pueblos indígenas cazadores recolectores del Chaco Salteño está fundada en el uso directo de los recursos naturales tanto de la flora como de la fauna. La disponibilidad estacional de muchas especies, como así también su distribución heterogénea en el espacio, significa que los indígenas han desarrollado un sistema de uso y ocupación de la tierra que les permite acceder a una diversidad de recursos distribuidos sobre grandes superficies, el sistema implica una movilidad periódica no de toda la comunidad sino de grupos familiares por períodos limitados, dentro de un territorio determinado, dicho comportamiento territorial obedece a una lógica que apunta a optimizar el acceso del grupo a una variedad de recursos, permanente o temporalmente localizados, con el fin de satisfacer sus necesidades básicas y culturales, por lo tanto el bloqueo a su libre acceso a los recursos y la degradación del hábitat, implican para las comunidades una inexorable quiebra de sus sistema de subsistencia.

El avance de los criollos sobre sus territorios con sus sistemas de colonización para implementar ganadería, limitó su libre acceso a la tierra y a los recursos naturales, ambos sistemas resultan incompatibles  (producción, caza, pesca y recolección vs. ganadería), ello marca el permanente conflicto que existió entre criollos y pueblos originarios. Otros factores que incidieron en su sedentarización fueron las misiones (anglicanas y pentecostales) los poblados ferroviarios y el suministro ulterior de servicios estatales. Progresivamente fueron constituyéndose los asentamientos permanentes que actualmente forman las comunidades.

Expansión de la agroindustria.

Impulsada por el avance de la frontera agro-industrial, la deforestación del Chaco Salteño comienza a cobrar importancia a partir de los años setenta. para mediados de la década del 80 la selva de transición estaba picada con varios parches , en los 90 un aumento de la demanda mundial de soja y la introducción de variedades transgénicas en el mercado (que bajaron los costos de producción), tuvieron como resultado un incremento de la tasa de desmontes, que convirtió el mencionado tramo de la ruta para 1997, en una franja ininterrumpida de campos agroindustriales, de tal modo la mayor cobertura forestal del sector occidental del Chaco Salteño ha sido eliminada.

Desde el año 1986 al 2006 se desmontaron 394.847 hectáreas de bosques nativos del Chaco Salteño, Salta registra el índice más acelerado de disminución de bosque nativo del país, y a su vez resulta seis veces más alta que el promedio mensual (tasa de deforestación en Argentina), que mide el porcentaje de pérdida anual respecto de la superficie remanente. Esta situación ha llevado a que e hable de “pamperización” del Chaco, es decir la imposición del modelo industrial agrícola pampeano en la eco-región .